La visa llegó… Is this real life???

Como casi no esperamos durante todo el proceso, les cuento que nos tocó esperar un poquito más, como les comenté en el post anterior la Embajada decía que se tardarían entre una o dos semanas en enviar el pasaporte…Pues NO, tardaron casi tres semanas y a eso hay que agregarle el tiempo que tardó el paquete en llegar aImagen Maracaibo… En conclusión,esperamos prácticamente un mes para tener en mano nuestro pasaporte con las visas. En el proceso, algo que me causó curiosidad  fue que el paquete tardó muchísimo más en llegar de Caracas-Maracaibo que lo que tardó de Maracaibo-México, pero esto en realidad es irrelevante, lo importante es que ya tenemos el preciado ”Papelito” pegado en nuestro pasaporte.

Además de esto, llegó una carta de información en la cual nos indicaban ciertas páginas web de interés que podíamos visitar para orientarnos un poco en lo que será nuestra nueva vida en Canadá. Nos devolvieron algunas de las traducciones que enviamos (Debo decir que solo nos devolvieron las que fueron realizadas por la traductora que contrató mi hermana en Canadá) y finalmente, nos enviaron unas planillas con nuestros datos y fotografías, las cuales deben ser presentadas en la taquilla de inmigración y deben ser firmadas por las autoridades migratorias.

El título de este post es simplemente porque al esperar tanto tiempo por algo que uno anhela, finalmente, cuando  lo tienes en las manos, sientes como si estuvieras en un sueño o en la dimensión desconocida…Te cuesta asimilarlo y te entra la nostalgia; dejas tu vida aquí para comenzar una desde cero, esta etapa estará llena de retos y nuevas experiencias y en este trayecto la ausencia temporal  afectará también a familiares y seres amados. Esta es la parte que me aterra… Si, tengo miedo y mucho, por diversas razones, pero sé que todo estará bien, tengo fe en ello, le doy gracias a Dios por la oportunidad que me brinda, porque así yo puedo brindarle una mejor vida a la persona que amo y  a pesar que el camino para lograr esto será muy duro, sé que todo valdrá la pena.